Nos encontramos en el comedor, no hubo ni un “buenos días” bastaron las miradas para saber que ya eran buenos, mientras me agachaba a guardar la comida noté como su mirada estaba centrada en mi trasero, llegó por atrás y me tomó de la cintura pegando su verga a mi me levanté me susurró en el oído “ahora eres solo mía” sentí como mi piel se erizo, me voltee de frente a él para besarnos, fue un beso tan intenso que mi pucha se empezó a mojar, sentí como sus manos llegaron a mi trasero y una de ellas viajó bajo mi pantalón y llegó a mis bravas ya mojadas, empezó a tocarme sobre las bragas y sentía como se humedecían más y más, mientras me gemía en mi oído y susurraba una y otra vez “que rica estás mami” “me encantas” “me gusta como te mojas” eso me excitaba tanto y ya estaba tan mojada, seguía tocándome hasta que logró hacerme llegar, le pedí que parara por que venía con mi orgasmo un squirt, no quiso parar y me escurrí, me escurrí tan rico en mis bragas y él estaba tan excitado que era inevitable no verle su verga erecta dentro de su pantalón queriendo salir, me agaché lentamente bajé el cierre de su pantalón y logré sacar de su boxer su verga, estaba babeando, con la punta de mi lengua tomé la gota que iba saliendo de su verga y la succioné, empecé a masajeársela con mi lengua, veía su cara de placer, le gustaba como se la chupaba, jugaba con su verga una y otra vez chupaba su verga y sus huevos y el gemía y tomaba mi cabeza para que no parara, hasta que estalló en mi boca, se escurrió en mi boca, bebí hasta la última gota de su lechita me tomó del cabello y jaló hacia el, me besó y ambos suspiramos “delicioso” lo dijimos al mismo tiempo, sonreímos y agradecimos no haber sido descubiertos haciendo cochinadas en el comedor…


Que delicia de textos públicas
ResponderEliminarMe dejaste con ganas de seguir leyendo tus experiencias más exitantes o saber que pasa por tu imaginación en tu punto de más exitacion, por favor relata algo más.
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