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lunes, 27 de febrero de 2023

𝐋𝐚 𝐏𝐮𝐭𝐢𝐭𝐚 𝐝𝐞 𝐦𝐢 𝐏𝐫𝐢𝐦𝐨

Todo comenzó un día común y corriente, mientras estaba en la oficina me llegó un mensaje de mi "primo" preguntando como estaba; por alguna extraña y enferma razón él me gustaba demasiado... Ese día tuvimos una platica muy casual e incite a que la conversación se tornara excitante; entre mensajes en doble sentido me atreví a enviarle una foto semi desnuda y muy sensual, esperando recibir algún halago por parte de él ¡Y si! recibí la respuesta que esperaba, todo empezó a tornarse muy excitante, y descubrí que mi primo quería devorarme, quería meterme su verga a lo que yo jamás me negaría porque también lo quería, yo estaba sumamente excitada, ya mi pepa se había mojado de solo imaginar en ese momento.

Conforme pasaron los días en mi mente solo estaba pensando e imaginando el momento de nuestro encuentro, deseaba esa verga con unas ganas inmensas, quería montarla, comérmela, quería que me hiciera suya, que me devorara con las mismas ganas que yo tenia por él, lo anhelaba mucho; yo sabia y podía notar que él a mi también me deseaba de la misma forma, lo sentía... 

Las ganas fueron aumentando y ya no podíamos contenerlas, acordamos vernos; aún recuerdo que fue un lunes por la tarde, en la que el pudo escapar del trabajo para verlo, ese día yo estaba sumamente nerviosa, quería ser la mujer más sexy y sensual, quería fascinarlo, que me permitiera seducirlo y encantarlo. Me recogió sobre una avenida principal, al subirme al carro no supe como reaccionar, estaba muy nerviosa, él se acerco a mi y me dijo "tenia muchas ganas de esto"... nos besamos. Entramos al primer hotelucho que vimos en nuestro camino, lo que no queríamos era perder tiempo; entramos, la excitación y culpa de saber que me cogería a mi primo eran muchas por qué ambos sabíamos que estaba "mal" y eso lo hacía muchísimo más rico, enfermo y excitante.

Entramos al garaje de la habitación; subimos, yo apenas pude hablar, entramos al cuarto, no sabía que decir, los nervios me estaban comiendo, solo me acerque, lo bese, comencé a acariciar su verga sobre el pantalón y ya se sentía dura. Me aventó a la cama y comenzó a besarme me levanto la blusa y no dudo en quitármela, beso lento y dulcemente mi cuello hasta llegar a mis tetas, bajo mi brasier, las apretó y empezó a besarlas a lamer las, a chuparlas, a morder las y susurraba "Que hermosas tetas tienes", eso me excitó demasiado, siguió bajando, besando cada rincón de mi, llegó al abdomen y como desquiciado desabrochó mi pantalón lo bajo, vio mi panti, mordió sus labios y no dudo en bajar y besar lento... bajo mi panti hasta sacarla por completo, vio mi puchita depilada con un ligero triángulo perfecto que hacia una invitación  a besarla y succionarme hasta el alma. Bajo lento frente a mi, se arrodilló, mi pepita quedaba exactamente frente a él, aún recuerdo su cara de perversión; me tomo de las piernas que yo ya tenía abiertas y comenzó a chuparme la panocha de una manera magnífica, ¡Dios! Empecé a gemir, me estaba haciendo un sexo oral delicioso, mis gemidos aumentaban de tanto placer que estaba provocando en mi, solo sentía mi pucha más y más mojada y susurré "ya métemela" le quite el pantalón y era demasiado evidente su erección no pude contener la ganas y le baje el bóxer y su verga salió, era grande y gruesa, se veía tan deliciosa que la lleve a mi boca y comencé a mamársela, me ahogaba de tan grande que la tenía pero sin duda estaba valiendo la pena...

Jamás pensé en utilizar condón, quería sentir ese monstruoso vergon al natural, solo quería tenerla y disfrutarla... después de unas cuantas chupadas me limpie la boca viéndolo fijamente a los ojos y volví a decirle "méteme la verga"...

Cuando le abrí las piernas para que me metiera la verga me dijo lento y suavemente "estás bien rica primita" eso me excito tanto que volví a decirle "ya métemela por favor primito" y entonces escupió su verga y me la metió lentamente, pude sentir el calor de mi pepa y el calor de su verga; ambos estábamos súper calientes y entonces comenzó a cogerme, yo solo sentía como su verga entraba y salia, sus huevos rebotaban, podía sentirlos, tomaba mi tetas y las apachurraba con unas ganas tremendas... cambiamos de posición, me puso de perrito, me nalgueo, lo escuchaba gemir súper rico, yo estaba gimiendo y pidiendo a gritos "si primito, dame verga", "cógeme", "¡Ay! Que rico" "Que verga tan rica primito"... 

Fue un momento tan excitante, fascinante y enfermo a la ves que jamás olvidaré. Seguía y seguía metiéndome la verga en diferentes posiciones... Hasta que llegó mi favorita, ¡tome el control! y lo monte, me senté en esa verga deliciosa, comencé a cabalgarla cómo un jinete a su caballo, mis tetas rebotaban, ver su cara de placer y como me veía ¡Wow! ¡De-li-cio-so!, mi clítoris rosaba con su pelvis, podía sentir como su verga entraba y salía de mi pepa toda mojada, seguía gimiendo y repitiéndole lo rico que estaba. Volvimos a cambiar de posición, me puso en 4 otra vez; las metidas y sacadas de verga aumentaban de ritmo y yo ya de tan excitada que estaba en cualquier momento sabia que iba a escurrirme... "¡AAAAAAAHHHHHHH! ¡SIIIIIIIIIIII! ¡OH POR DIOS! ¡AAAAAAHHHHH!"... ¡Llegue! me escurrí de una manera brutal, ¡que delicia! Él se excito y comenzó a meter y a sacar su verga con rapidez, yo seguía gimiendo, sentía mi puchita inflamada y llena de mis fluidos, su respiración empezó a acelerarse, me apretaba las nalgas mas fuertes y sentía su verga mas erecta dentro de mi... "¡OHHHHHHHH! ¡OHHHHHHHH! ¡SIIIIIIIIIII! ¡OHHHHHH QUE RICO!". Fue su expresión al venirse, logré que el terminará, saco su verga para terminar en su mano, eyaculo de una manera sorprendente, le salía y le salía leche, fue tan delicioso verlo terminar y muy excitante que solo me decía "que rico" "que rico" y yo disfrute tanto de ese placer que pude provocarle. 

Nos vimos a los ojos, y nos recostamos abrazados, platicamos de muchas cosas, durante un rato en lo que el reponía fuerzas para el 2do round, porque yo aseguraba que habría un segundo y sí, lo hubo y fue aún más rico que el primero, me encantó poder ser "La putita de mi primo", seducirlo y que cayera en mis encantos, pararle la verga a chupadas y ver su cara de placer, escuchar como gemía, fue lo más rico... Esperaba con ansias nuestro segundo encuentro ¡Ya lo quiero!



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